La decisión de iniciar una actividad física no suele ser fácil, pero una vez que la persona encuentra el espacio, suele ser muy gratificante para el cuerpo y la mente. Cada vez más personas eligen darse una oportunidad.

La rutina muchas veces no nos da ese respiro: la posibilidad de encontrar ese espacio para decidirnos y de una vez por todas comenzar. Muchos todavía permanecen en ese estado, pero es necesario desa­rrollar esas ganas, tomar esas fuerzas para dar el primer paso a un lugar que nos va a devolver el bienestar para sobrellevar mejor las tareas diarias.

“Siempre tuve dolores cervicales y de cabeza, muchas veces me recomendaron hacer deporte, pero realmente no me gusta, no es algo que me motive. Con la pandemia y el trabajo desde casa frente a la PC por varias horas, la situación empeoró y los dolores fueron en aumento”, le contó a diario Hoy Belén, una joven estudiante de la ciudad.

La mujer decidió dar el salto y comenzó a realizar una rutina física. “Empecé a trotar con el objetivo de mantener la actividad tres veces por semana. Voy a circunvalación, donde hay espacios amplios para no estar cerca de otra gente, y la verdad es que me siento mucho mejor en cuanto a los dolores cervicales. Valió la pena empezar, y hasta me di cuenta de que me gusta en un punto, te desconecta la cabeza al menos por un rato”, recalcó.

Trabajo fraccionado

“En la edad de la adolescencia ya se puede empezar a correr de manera sistemática. Ya el cuerpo empieza a prepararse para tolerar distintas distancias. Se puede empezar a través de un trabajo fraccionado. No voy a correr cinco kilómetros el primer día, sino que empiezo a trabajarlo por tiempos, por distancias”, le explicó a diario Hoy Walter Moya, profesor de Educación Física.
El profesional sostuvo que, para un inicio, con tres veces por semana es más que suficiente, para luego ir incrementando las actividades. Todo depende de la adaptación de cada uno y cómo el cuerpo responde.

El especialista, consultado sobre cuánto tiempo puede tardar una persona en prepararse por ejemplo para correr 10 kilómetros, manifestó: “Es muy individual. Hay personas que se van a adaptar en trabajos de dos meses, otras a los tres meses, va a depender mucho si la persona está haciendo trabajo de gimnasio. Es muy importante el trabajo de la fuerza para llevar a cabo la resistencia. A mayor fuerza en las piernas, mayor duración”.

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