Los infectólogos indican que “está contemplada” la posibilidad de que una persona reciba tres dosis de diferentes vacunas contra el coronavirus.

A medida que avanza el Plan de Vacunación y los pacientes de riesgo comienzan a recibir terceras dosis o refuerzos contra el COVID-19, empiezan a surgir interrogantes respecto a si la triple combinación de vacunas es algo aconsejable. En ese sentido, desde el Ministerio de Salud de la Nación confirmaron que “está contemplada” la posibilidad de que una persona reciba tres dosis de diferentes vacunas contra el coronavirus.

Según explicaron, esa determinación se basa en la disponibilidad de marcas y en los resultados que ya obtuvieron en estudios propios de esquemas heterólogos, en los que se contemplaron los refuerzos y las terceras dosis: “La combinación entre plataformas y vacunas es algo que ya tiene probada eficacia y seguridad. En nuestro estudio ya hicimos combinación de todas las plataformas y obtuvimos buenos resultados”, explicaron.

Según los lineamientos de la dosis adicional del esquema primario de vacunación contra el COVID-19 que elaboró la Dirección de Control de Enfermedades Inmunoprevenibles, la dosis adicional puede variar según qué población objetivo se vacune y qué combinación de primera y segunda haya tenido. Por ejemplo, una persona inmunodeprimida mayor de 18 años que recibió una primera dosis de Sputnik y una segunda con plataforma de ARN mensajero –Moderna– debería recibir Sputnik o AstraZeneca si tiene hasta 39 años y AstraZeneca si tiene más de 40: “Parece una ensalada de vacunas, pero lo importante es que la proteína S (presente en la superficie del virus que causa el Covid-19) o el mismo virus inactivado llegue al cuerpo para que nuestro organismo pueda robustecer la respuesta inmune”, explica la doctora Elena Obieta, infectóloga y jefa del Servicio de Enfermedades Transmisibles de la Municipalidad de San Isidro.

Desde su punto de vista, no hay problema con que las vacunas sean de diferentes plataformas ya que “lo importante no es si el inmunógeno –es decir el elemento contra el cual tenemos que fabricar anticuerpos, que en este caso es la proteína S– llega en tren o en avión. Esas son las plataformas de las vacunas, la forma en que llegan al cuerpo. Si lo hacen con un vector viral, como la Sputnik V o la AstraZeneca, traen el papelito de la proteína S, el organismo la reconoce como extraña y fábrica anticuerpos. O en las de ARN mensajero, como la vacuna de Moderna, tienen un código de barras para que el cuerpo fabrique la proteína S, luego la reconozca como extraña y fabrique los anticuerpos. En el caso de la Sinopharm es un virus inactivado”. 

Por su parte, elinfectólogo y asesor presidencial, Eduardo López, expresó que “la combinación de terceras dosis está poco documentada y es difícil encontrar información para el país porque la Argentina tiene el problema de que utilizó muchas combinaciones de dosis. Usó Sinopharm, Sputnik, AstraZeneca, algo de Cansino, Pfizer en adolescentes y en un momento dado usó una primera dosis de Sputnik con una segunda de Moderna”.

Asimismo, agregó que la mayoría de países que ya han aplicado terceras dosis (como Estados Unidos, España e Israel) han utilizado las vacunas de Pfizer o Moderna, que son las recomendadas para ese fin por la Agencia Europa de Medicamentos (EMA): “Con Sputnik al menos no he visto nada publicado”, sostuvo.

Por último, el infectólogo del Hospital General de Agudos Bernardino Rivadavia y coordinador de la Red de Infectología de la ciudad de Buenos Aires, Martín Hojman, remarcó que “la verdad que no he visto ningún trabajo que tenga una triple combinación de vacunas: sí los hay que hablan de combinación de primeras y segundas dosis, algunos se hicieron en nuestro país con muy buenos resultados”, y concluyó: “No hay motivo para pensar que alguna combinación no sería segura”.

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