El ministro de Salud de la Nación dijo que el cambio podría ser a partir del lunes. Las implicancias concretas para la vida cotidiana en la ciudad.

Después de que el ministro de Salud de la Nación, Ginés González Garcia, dijera que es posible que el AMBA pase de la estatus de ASPO (aislamiento, social, preventivo y obligatorio) al de DISPO (distanciamiento social, social, preventivo y obligatorio) se abrió un interrogante respecto de los alcances que ese cambio tendría en la vida cotidiana de los habitantes.

La Plata, como parte integrante de esa área metropolitana, está bajo el ASPO desde el arranque mismo de la pandemia, a fines de marzo último, pero en los últimos meses ha registrado aperturas y flexibilizaciones que la acercan a las condiciones de “distanciemiento”, por lo que los cambios concretos no serán demasiado notorios.

De acuerdo al criterio en base al esquema de fases adoptado en la provincia de Buenos Aires, el cambio de estatus sería comparable con el paso de la fase 3 a la fase 4.

El aislamiento social, que estaba dispuesto en las zonas del país de circulación comunitaria del virus, disponía que cada persona debe quedarse en su domicilio y que sólo se puede salir para realizar compras básicas, trabajos esenciales o trabajos exceptuados

Desde la formalidad, a esos tres ítems se vienen agregando otros trabajos que no están en el listado de esenciales y nuevas actividades, como las deportivas, recreativas, religiosas y algunas artísticas, que tampoco estaban en la primera versión del ASPO.

El DISPO, que estaba previsto para las zonas donde el virus no circula comunitariamente, implica que todo ciudadano puede circular, trabajar y realizar sus actividades siempre que guarden la distancia de 2 metros.

Aunque aún sin precisiones debido a la modificación que pueda tener esa mirada porque la circulación comunitaria del virus actualmente alcanza a todo el país, un pasaje del ASPO al DISPO, supondría una apertura de todas las actividades aunque con la obligación de mantener la distancia social recomendada.

Las actividades que reabran deberán readecuarse para garantizar el DISPO. Eso incluye, por ejemplo, las reuniones de hasta 10 personas -algo que también ya ocurre- pero los lugares no podrán superar el 50% de su capacidad habilitada.

Sin embargo no habrá modificaciones para actividades que están prohibidas desde el 20 de marzo e impliquen la presencia de más de diez persona, sean en espacios públicos como privados: cine, teatros, clubes o centros culturales

También continúan las recomendaciones de higiene y prevención como tapabocas, ventilación y limpieza de superficie. Y para el caso de todas las actividades deberán respetarse los protocolos autorizados por la autoridad sanitaria.

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