La fiscal solicitó una condena variada que fue apoyada parcialmente por una entidad protectora de animales que se presentó como particular damnificada.

Un pedido de condena variada recayó sobre Arián González (25), procesado por “malos tratos y actos de crueldad a los animales”. Se trata del acusado por el brutal ataque a una pequeña perra en el hall de un edificio de La Plata, que provocó un gran revuelvo tras la viralización de los videos que dejaron expuesto el feroz ataque al que sometió a la mascota de quien entonces era su pareja.

La causa fue elevada a juicio oral y en una audiencia que se desarrolló ante el Juzgado Correccional Nº 5 de La Plata, la fiscal Leyla Aguilar solicitó que el joven árbitro de futbol realice 60 horas de tareas comunitarias en una entidad de bien público que pueden ser suplidas por el pago de seis mil pesos a la cooperadora del Hospital de Niños Sor María Ludovica de La Plata.

Además, el acusado deberá realizar un tratamiento de salud mental (psicológico), un curso de control de impulsos, una indemnización de diez mil pesos a su expareja dueña del caniche toy, someterse al control del Patronato de Liberados por el lapso de dos años y, una obviedad que se establece en todos los casos, no cometer nuevos delitos.

El planteo de la fiscal fue avalado parcialmente por la ONG protectora de animales que fue aceptada como particular damnificado del caso. Esa parte solicitó que los aportes monetarios que deba realizar el acusado sean para entidades protectoras de los derechos de los animales.

La fiscalía dio por probado que, en la mañana del 30 de mayo último, en el hall de ingreso del edificio ubicado en 47 y diagonal 76, González “con espíritu perverso, pateó en forma brutal, despiadada y en reiteradas oportunidades a la perra de nombre ‘Mía’, de raza caniche toy” que pertenece a su entonces pareja “hasta sacarla a la vereda, provocándole al animal daños y sufrimientos innecesarios”.

La mascota sufrió graves lesiones que fueron corroboradas por estudios e informes veterinarios que forman parte de la plataforma de evidencias que valoró la fiscal Aguilar.

González quedó procesado por infligir los artículos 1 y 3 inciso 7 de la Ley 14.346 que establece: “Será reprimido con prisión de quince días a un año, el que infligiere malos tratos o hiciere víctima de actos de crueldad a los animales”. En este caso en particular el fiscal de instrucción Marcelo Romero determinó como acto de crueldad “lastimar y arrollar animales intencionalmente, causarles torturas o sufrimientos innecesarios o matarlos por sólo espíritu de perversidad”, según se desprende de la documentación normativa

Una vez que el agresor tuvo a la perrita cerca de la salida del hall, no dudó en pegarle nuevamente para sacarla definitivamente del edificio y dejarla sola en plena calle. Esta conducta agresiva le valió una denuncia penal que tendrá su cierre la próxima semana con el veredicto del caso.

Fuente: 0221

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