Las autoridades sanitarias argentinas confirmaron la primera infección en el país. A qué estar atento y cómo se pueden prevenir los contagios.

La viruela del mono es una enfermedad zoonótica viral que puede transmitirse de animales a humanos y es capaz de propagarse entre las personas por medio del contacto estrecho. Mientras crecen los casos detectados en el mundo, también aumenta la alarma y en Argentina este viernes fue confirmado el primer contagio con la enfermedad, el primero también en toda Sudamérica.

El primer caso de viruela símica proveniente de África fue detectado en el Reino Unido. A partir de entonces otros quince países reportaron casos de la enfermedad y Argentina fue la primera nación de América Latina en advertir sobre la posible presencia del virus. Países BajosIsrael Suiza informaron sobre la enfermedad a través de sus autoridades sanitarias locales, aunque aún no se incluyeron en la lista divulgada por la Organización Mundial de la Salud (OMS). La agencia sanitaria internacional informó el 25 de mayo fueron notificados 219 casos de viruela símica en el mundo en países donde la enfermedad no es considerada endémica.

Se la denomina viruela del mono o símica porque se identificó por primera vez en colonias de monos para investigación en 1958 y recién se halló en humanos en 1970. Antes del actual brote, se habían notificado casos humanos de viruela del simio en once países africanos. Los casos en países no endémicos suelen darse en personas que han viajado a estas zonas del mundo.

¿CÓMO SE CONTAGIA?

El contagio se produce por el contacto cercano con la piel de un afectado o con las mucosas, aunque debe ser íntimo y prolongado. No obstante, la viruela del mono no es excesivamente contagiosa y tampoco suele ser peligrosa para quienes la contraen. 

“La transmisión entre humanos es limitada y requiere contacto cercano, ya sea con secreciones respiratorias o lesiones cutáneas, un objeto contaminado o un contacto cara a cara prolongado que permita la infección a partir de partículas respiratorias”, indicó el Science Media Centre de España. La cadena de transmisión más larga documentada es de seis personas. Si se convive con una persona afectada no se deben compartir vaso, ni cubiertos, ni toallas, por ejemplo. El periodo de incubación de la enfermedad (tiempo desde la infección al inicio de los síntomas) suele ser de 7 a 14 días, aunque puede variar entre 5 y 21 días.

¿CÓMO EVITAR EL CONTAGIO?

La OMS señala que el contacto estrecho con otros pacientes constituye el factor de riesgo más importante de infección. Dado que la viruela del simio se propaga a través del contacto cercano, la respuesta sanitaria debe enfocarse en las personas afectadas y sus contactos cercanos. Las personas que interactúan estrechamente con alguien que es infeccioso corren un mayor riesgo de infección: esto incluye a los trabajadores de la salud, los miembros del hogar y las parejas sexuales, entre otros.

“Ante la falta de un tratamiento o vacuna específicos (aunque sí se recetan antivirales), la única manera de reducir la infección en las personas es advertirlas sobre los factores de riesgo y educarlas acerca de las medidas que pueden adoptar para reducir la exposición al virus“, indicaron desde la OMS.

¿CUÁLES SON LOS SÍNTOMAS?

Los síntomas de la viruela del mono generalmente incluyen fiebre, dolor de cabeza intenso, dolores musculares, dolor de espalda, poca energía, ganglios linfáticos inflamados y erupciones o lesiones en la piel. Los mismos suelen durar entre dos y cuatro semanas y desaparecen por sí solos sin tratamiento. La erupción generalmente comienza dentro de uno a tres días del comienzo de la fiebre, mientras que las lesiones pueden ser planas o ligeramente elevadas, llenas de líquido transparente o amarillento, y luego pueden formar costras, secarse y caerse.

Los expertos indican además que el número de lesiones en una persona puede oscilar entre unas pocas y varios miles. La erupción tiende a concentrarse en la cara, las palmas de las manos y las plantas de los pies. También se pueden encontrar en la boca, los genitales y los ojos

Fuente: 0221

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